Memorial San Angel

COVID-19 en México: ¿realidad o mentira?

“Esa turba que tienes delante es la de los miserables que yacen insepultos; ese barquero es Caronte; esos a quienes se llevan las aguas, los que han sido enterrados, pues no les es permitido transportar ninguno a las horrendas orillas por la ronca corriente antes que sus huesos hayan descansado en sepultura: cien años tienen que revolotear errantes alrededor de estas playas; admitidos entonces por fin, logran cruzar las deseadas ondas” (Virgilio, 1983, p.132)   

El caos afuera de los hospitales de país es confuso, se entregan cuerpos sin identificar presumibles de muerte por Covid-19, afuera esperan las carrozas fúnebres, los trabajadores de la funeraria, los Carontes* de este siglo, perfectamente equipados con ropa de seguridad, ocultos sus rostros bajo los visores y cubrebocas, los otros héroes anónimos que nadie quiere ver o reconocer. Siguen con estricto cuidado, el protocolo de manejo de cuerpos indicado por los gobiernos, extreman precauciones. (véase, https://coronavirus.gob.mx/wp-content/uploads/2020/04/Guia_Manejo_Cadaveres)

Dentro de los nosocomios, la situación es angustiante, según la Secretaría de Salud Federal, los contagios crecen un 7% cada día desde que comenzó la pandemia Clic para tuitear sin embargo, la capacidad de atender personas enfermas disminuye, como las camas y los respiradores (véase, https://hospitales.covid19.cdmx.gob.mx). En algunas alcaldías de la Ciudad de México hay una cama por cada 300 y en otras una por cada 2000 personas.

En la confusión del hospital, alguien olvidó colocar cintas adhesivas de identificación sobre los fallecidos por fuera de las bolsas de traslado, que deben estar cerradas, herméticas, para que los fluidos corporales no contaminen a otros. Así que los trabajadores las funerarias tienen que abrir la bolsa para identificar al muerto, poniendo en riesgo su propia vida. Ellos colocan otra bolsa sobre la anterior, desinfectan varias veces las superficies, la camioneta de transporte, a ellos mismos.

Al llegar a la funeraria Memorial San Ángel, los trabajadores depositan el cuerpo directamente en el crematorio, después de unas cuatro horas, la familia recibe las cenizas de su pariente en una urna. Se ven terriblemente afectados, no han sido capaces de asimilar el impacto de una muerte así. La urgencia, las normas sanitarias, los pocos parientes que pueden acompañar a su difunto, el horno trabaja incesante, se ha formado una fila de espera, hasta cinco cuerpos por cremar al día. Toda la dinámica de la propia funeraria ha cambiado, hasta los precios de cremación se han ajustado y se ha donado un porcentaje de la capacidad para ofrecer servicios gratuitos al gobierno Clic para tuitearpara apoyar la economía de los deudos y contener la situación que amenaza con desbordarse.

En Memorial San Ángel se han suprimido los velorios y ceremonias fúnebres, como una medida de prevención, nadie sabe si los parientes del difunto están contagiados, una vez más, se desinfectan los ambientes, las manos y los documentos de trámites, por seguridad de los deudos y de los propios trabajadores. Los familiares observan en retrospectiva, como en una película lo que ha pasado  y la tristeza que embarga el ambiente es inmensa, la muerte tan presente y tan cercana. No pudieron identificar a su difunto, tuvieron que confiar en la funeraria, no acompañaron al moribundo, no le pudieron decir adiós, ni abrazarlo, ni recordarle que lo amaban, siguen en shock, dudando que sea verdad. 

Según encuestas de la Secretaría de Salud, hasta un 60% de los mexicanos no cree que haya un peligro, en muchas localidades las personas hacen su vida normal, incluso realizan fiestas, creen que es un invento Clic para tuitear desatienden a la instrucción #Quédatencasa, que los gobiernos federal y estatales han impuesto como medida de prevención. Hay personas que creen que el Covid-19 es un invento del gobierno y en los videos que circulan en el internet, hay quienes opinan que es un método de exterminio humano para fines perversos. (véase, www.coronavirus.gob.mx)

Al tiempo que se aplica la estrategia para controlar la situación de la pandemia, el problema de salud que enfrentamos es resultado de otras epidemias, las enfermedades crónicas asociadas a la falta de educación alimenticia y el autocuidado, como el sobrepeso y sus consecuencias.

A manera de ejemplo, según el comunicado de prensa num.538/19 del 31-10-2019 del INEGI: entre 2017 y 2019,  la cantidad de 141 619 personas mueren al año por enfermedades del corazón y 106 525 por causa de la Diabetes (véase https://www.inegi.org.mx). Estos pacientes, considerados de alto riesgo, representan el 95% los que mueren de Covid-19. También han muerto ancianos, médicos, enfermeras y enfermeros, encargados de limpieza. Las razones del descuido de la salud en México, son una tarea pendiente por décadas.

La pandemia tiene otras consecuencias, hemos perdido la libertad de movimiento debido al confinamiento, nos sentimos amenazados y en la incertidumbre, Marco A. Morales, Gerente General de Memorial San Ángel ha comentado: “Perdimos la libertad  y estamos en duelo constante, esto se manifiesta en ansiedad, ataques de pánico, etc. No sabemos vivir solos, aislados, eso genera debilidad emocional, sensación de muerte”.

Nunca antes conocimos el aislamiento forzado y esta situación nos divide como sociedad. El 50% de las personas pueden resolver su situación económica confinados, el otro 50% no puede acatar el mandato #Quédateencasa a pie juntillas, debe salir a buscar el sustento diario, como sea. El gráfico siguiente acerca de los servicios ofrecidos en Memorial San Ángel, muestra cómo se han acrecentado los decesos por enfermedades crónicas en los últimos años, lo que pone de relevancia que los problemas de la salud pública en México no se dan a partir de la pandemia del Covid-19, sino que son un factor decisivo en la tasa de mortalidad de la pandemia.

Evolución de causas de muerte declaradas en Acta de defunción para los servicios funerarios realizados por Memorial San Ángel, en el periodo de Enero – Abril comparando 2018, 2019 y 2020. FUENTE: Registros operativos de Memorial San Ángel.

Los trabajadores de Memorial San Ángel, enfrentan a diario el profundo dolor de la pérdida de los seres queridos, son testigos de lo vulnerable de la vida humana y su fragilidad. Clic para tuitear Dice Marco A. Morales: “Nosotros tenemos una mala imagen desde siempre, somos los trabajadores de la muerte y por eso tenemos sensibilidad a la aceptación y un sentido humano de la pérdida de los seres queridos que nunca debemos perder”.

En circunstancias normales, los asesores de Memorial, ayudarían a ver la muerte como un cambio, lo único constante en nuestra vida, llamarían a practicar la respiración consciente, a vivir el presente como única certeza, a balancear el placer, a no abandonar la salud, a buscar los momentos felices, el amor a los semejantes, la compasión. Pero ahora no se puede, ahora la muerte llega implacable, fulmina la capacidad de respirar y nos ahogamos, física y emocionalmente, es un proceso de duelo duro y veloz, en el que el hecho de compartir la experiencia con otros se ve limitado por el protocolo sanitario, aún para quienes trabajan ofreciendo calidez, paz y tranquilidad.

Protocolo de atención en servicios durante abril de 2020.
COVID19: corresponde a que en el Acta de defunción está expresamente declarado como causa principal, secundaria o asociativa al coronavirus COVID-19.
PROTOCOLO COVID19: que desde su recepción, el cuerpo fue recibido en el hospital y tratado durante todo el proceso como con causa sospechosa de muerte COVID-19, tomando como indicio la bolsa de seguridad o la declaración verbal del personal médico y/o familiares.
OTROS: servicios realizados por otras causas no asociadas al cuadro de la enfermedad.
FUENTE: Registros operativos de Memorial San Ángel.

En Memorial San Ángel, estamos convencidos de que saldremos de esta terrible pandemia y que ocurrirá una transformación. Hoy queremos alertarte, decirte con firmeza que la tragedia del Covid-19 sí está sucediendo y lo vemos a diario en los hornos de cremación. Clic para tuitear Esto es un llamado para pedirte que te cuides y extremes precauciones, que protejas a los tuyos y a los otros como el más importante acto de responsabilidad y compasión. Así también, queremos invitarte a vivir en plena consciencia, día a día, en lugar de esperar a enfrentar la muerte para valorar lo verdaderamente importante y asimismo recuerda que estamos contigo hasta el final.

Imagen: Gustav Doré, Caronte, Grabado, 1865.

BIBLIOGRAFÍA.

* Caronte. Según la mitología griega, era el barquero de Hades encargado de transportar las almas de los difuntos al más allá. En marzo de 2020, los italianos comenzaron a llamar Carontes a los funerarios ante la abundancia de víctimas de Covid-19 por transportar.

Virgilio, Eneida (1983) México, Editorial Origen.

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