Memorial San Angel

Descansar en paz, evitar el suicidio.

“Encuentra un lugar de descanso en medio de los acontecimientos”

Frank Ostaseski (2017) Las cinco invitaciones, Macmillan

El cortisol es una hormona que se produce en las glándulas suprarrenales y sirve para aumentar el nivel de azúcar en la sangre, cuando esta hormona se incrementa, produce efectos negativos como el aumento de grasa en el cuerpo y eleva la presión arterial.

El estrés es la respuesta primitiva de tensión física o emocional a cualquier amenaza a la vida. Como herencia animal, hoy el efecto de este mecanismo puede llegar a ser excesivo para nuestro cuerpo inmerso en un estilo de vida que poco tiene que ver con salvarnos de ser presa de animales o peligros prehistóricos. Este conjunto de reacciones físicas puede provenir de cualquier situación o pensamiento que nos haga sentir frustración, nerviosismo o furia. Se siente como una carga enorme que llevamos encima. El médico Hans Selye, fue el primero en aplicar el término estrés al comparar al cuerpo humano con lo que en física se conoce como: el proceso de fatiga que sufren los materiales con el tiempo. Selye descubrió los síntomas particulares del estrés que estaban separados de otros padecimientos físicos. El estrés implica el aumento del neurotrasmisor cortisol que se produce en las glandulas suprarrenales y se irriga por todo el cuerpo afectando el equilibrio metabólico y de diversos órganos y sistemas.

El médico Hans Selye, fue el primero en aplicar el término estrés al comparar al cuerpo humano con lo que en física se conoce como: el proceso de fatiga que sufren los materiales con el tiempo. Clic para tuitear

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el mundo: 4 de cada 10 personas sufren estrés y estas cifras han aumentado a causa de la presente pandemia, por lo tanto; 3 de cada 10 personas experimentan dolor físico y 5 de cada 10 siente tristeza o enojo y estos sentimientos producen ansiedad, que es el indicador de una enfermedad que subyace, que interfiere y obstaculiza la vida cotidiana. Una consecuencia de elevados niveles de estrés y ansiedad es: la depresión

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la depresión afecta a más de 300 millones de personas y ha alertado que es la principal causa de discapacidad laboral, por lo que afecta en gran medida la economía mundial y que contribuye de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad, que es la cantidad de personas que enferman en un lugar y un periodo de tiempo determinados en relación con el total de la población. La depresión se considera una enfermedad que debe ser tratada y las cifras que los organismos mundiales registran no comenzaron durante la pandemia, sino desde principios del siglo XXI. (Véase: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression).

Sentir estrés, ansiedad o depresión es algo que no debemos minimizar en ningún momento de nuestras vidas, hay que darle la importancia que tiene y hablar del tema con las personas cercanas. Clic para tuitear

Muchos de nosotros crecimos con la enseñanza: “a descansar cuando te mueras” y desde entonces hemos llenado nuestra vida de actividades útiles con el propósito de tener un trabajo productivo, hacer infinitas relaciones sociales, estar ocupados todo el día, ser exitosos…además de hacerlo pronto, con prisa, sin perder tiempo y cuando alguna de estas cosas falla, nos sentimos en medio del fracaso, culpables de no haber actuado bien y todo eso causa tristeza, falta de sueño o exceso de mismo, falta de apetito o exceso del mismo, dolores diversos en el cuerpo, dificultad para concentrarnos y baja autoestima. En última instancia: depresión.

Es normal que el tiempo que vivimos también nos cause síntomas de depresión,  por la frustración que tenemos, por haber vivido duelos, lutos y porque la Pandemia no parece tener fin. Aquí es donde sugerimos hacer un alto, tomar un descanso y volver a fijarnos en la actividad esencial de nuestro organismo, es decir: la respiración.

Inhalar es lo primero que hacemos al nacer y exhalar lo último que haremos también antes de morir, cuando por fin nos liberemos de toda preocupación. Es tan elemental que a veces olvidamos que existe y al darnos el tiempo de respirar, hacemos una pausa, un espacio en medio todos los acontecimientos que nos abruman, el solo acto de inhalar y exhalar libera todas la tensiones del cuerpo. Expertos de la salud emocional recomiendan aprender y aplicar métodos de relajación que se consiguen a partir de los ejercicios de respiración consciente con el propósito de aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión ante los sucesos de los cuales no tenemos control ni solución, la respiración nos dará un descanso, una fortaleza especial para continuar y un paz muy reconfortante.

Expertos de la salud emocional recomiendan aprender y aplicar métodos de relajación que se consiguen a partir de los ejercicios de respiración consciente con el propósito de aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión Clic para tuitear

Además se sugiere practicar deportes, yoga, procurar una alimentación balanceada, tener hábitos sanos de sueño y la calidad del descanso. Últimamente, la  necesidad de alejarnos de los detonadores de ansiedad han puesto en boga prácticas que aunque no cuentan con rigor científico apoyan la idea de liberarnos de los causantes de estrés como el “ayuno o dieta de dopamina” que comienza con un día por semana sin utilizar los teléfonos celulares o al menos unas horas y alejarnos de los medios electrónicos a los que nos encontramos muy vinculados y que son causa de ansiedad por la información y  de estrés.

Ayuno de Dopamina: La última moda en Sillicon Valley. HSNstore.com

Un consejo muy mencionado en nuestros días es adquirir técnicas de meditación. Existen ríos de información al respecto, aplicaciones para el teléfono celular, documentales, cursos en internet, etc. pero no es fácil aprender a meditar. Como todo, requiere un entrenamiento, un aprendizaje que se va a obteniendo con el tiempo hasta conseguir una técnica personal que nos funcione. Algunos maestros dicen que la meditación es hacer conciencia plena del momento presente. Hacer inhalaciones, observar nuestro cuerpo estresado y nuestra respiración atrapada en el pecho. Hacer exhalaciones para liberar las preocupaciones, los pensamientos, los pendientes, los planes para el futuro y escuchar los sonidos que nos rodean, sentir las texturas que nos arropan y estar a solas con nosotros por un momento sin hacer absolutamente nada. Los mismos maestros afirman que esta técnica milenaria, conseguirá que estemos felices y en paz con nosotros mismos y esto podrá irradiar una energía positiva para nuestros semejantes. 

Martin Boroson, Técnica de meditación en un minuto (One moment meditation). Psicologagijon

Las diversas técnicas de relajación y meditación, lograrán la producción de sustancias cerebrales como la serotonina; que regula nuestro estado de ánimo, la dopamina; que nos ayuda a tener motivación y placer, la endorfina; que nos ayuda a sentirnos felices y la oxitocina: que nos ayuda a conectar con nuestros semejantes. Todas estas sustancias compensan la producción de cortisol porque actúan como drogas naturales para mejorar nuestra salud, nos preparan para eventualidades con fortaleza y optimismo. Hacer algo que nos encanta, comer o beber algo que nos gusta o simplemente reír a carcajadas, nos ayuda a la producción de las sustancias cerebrales también que nos hacen sentir felicidad.

A causa de los altos índices de estrés, ansiedad y depresión que la pandemia de Covid-19 ha causado en la población mexicana, la Secretaría de Salud ha preparado una serie de tutoriales y consejos para aprender técnicas de relajación y meditación  que se encuentran disponibles en su página de internet, en el apartado: Cuida tu Salud Mental, son consejos muy convenientes que compartimos. También se encuentran contactos en caso de requerir ayuda médica profesional.

 (véase https://coronavirus.gob.mx/salud-mental/

La relajación es un hábito de salud que debemos tener como parte de nuestra vida, por eso decimos que para “descansar en paz”, no es necesario esperar a morir para tener ese privilegio, podemos comenzar a adquirir la técnica del descanso a través de la respiración y aprender a meditar. Nos merecemos ese descanso, por todas las dificultades que enfrentamos. En Memorial San Ángel somos empáticos con el sufrimiento que nos abruma y para encontrar calidez, paz y tranquilidad, estamos contigo hasta el final.

Imagen: Vincent Van Gogh, Mediodía: Descanso de trabajo, 1890, Museo de Orsay

Abrir chat
Hola, ¿en qué podemos apoyarle?