Memorial San Angel

El perdón durante el proceso de duelo.

El perdón no es un acto ocasional,
es una actitud constante. Martin Luther King, JR.

Desde el mes de mayo, Memorial San Ángel a través de sus redes sociales presenta las cápsulas de reflexión tituladas: Con Omara en el aquí y el ahora. La tanatóloga y asesora de esta institución, ha comenzado con un tema que siempre nos causa inquietud y se trata de: el perdón. Tanto en el proceso de duelo como en todas las etapas de la vida, el perdón es una actitud que permite aligerar la carga de resentimientos que se van acumulando a lo largo del tiempo, a través de la relación con diversas personas y en especial durante el proceso de duelo.

Según Omara García Guerrero, cuando enfrentamos el duelo al perder a un ser querido, surgen muchos sentimientos que nublan la conciencia y uno de ellos es la culpa. Este sentimiento aparece cuando se evocan los últimos momentos de vida del ser amado y nos cuestionamos si hemos procedido de la mejor manera, si hicimos lo suficiente y vienen preguntas como ¿y si hubiera hecho algo mejor? Debemos pensar que el verbo hubiera no corresponde a ningún tiempo gramatical, ni pasado, ni presente, ni futuro. Eso significa que nuestros cuestionamientos carecen de respuesta y en consecuencia desarrollamos el sentimiento de responsabilidad ante la impotencia. Es verdad que muchas cosas se pudieron hacer mejor y de acuerdo con nuestra cultura, sentimos que no cumplimos con nuestro deber o que no hicimos un esfuerzo mayor y eso sólo nos hace sentir una carga pesada sobre la espalda.

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Según Omara, los sentimientos negativos que a continuación desarrollamos son resentimientos y rencor; este último ella lo define cómo: “la emocionalidad del esclavo”. Entonces ¿qué debemos hacer? Y la respuesta es: realizar el ejercicio del perdón. Esto representa un acto de gran valentía, pues la responsabilidad puede estar repartida entre nosotros y otras personas a quienes acusamos de haber hecho acciones negativas. Así que la primera recomendación es perdonar a las otras y otros, o sus acciones, que en nuestra interpretación nos han afectado.

Recordemos que el dolor puede confundir la objetividad y la claridad de pensamiento. En realidad, si la otra persona reconoce su responsabilidad y transforma o no su actitud, está fuera de nuestro alcance porque no podemos hacernos cargo de los pensamientos y acciones de las demás personas. En cambio, podemos hacer un trabajo de eliminación de nuestro dolor, de evitar responsabilizar a los demás y reemplazar la negatividad por compasión. Recordemos que la verdadera compasión es el deseo genuino de que otras personas no sufran y desear que haya paz en su corazón y eso lo lograremos si empezamos por evitar el sufrimiento de nosotros mismos.

Podemos hacer un trabajo de eliminación de nuestro dolor, de evitar responsabilizar a los demás y reemplazar la negatividad por compasión. Recordemos que la verdadera compasión es el deseo genuino de que otras personas no sufran y… Clic para tuitear

Una forma de lograrlo es reconocer que somos seres humanos, que fallamos por naturaleza y también somos perfectibles, pero nunca lograremos la perfección. Que durante los últimos momentos de un ser amado hicimos todo lo que estuvo al alcance de nuestra capacidad y honramos el tiempo que pasamos con esa persona. Hay que reemplazar los pensamientos negativos por un perdón hacía nosotros mismos, eso representa una muestra de amor personal e individual, y poco a poco sentiremos una liberación y entraremos en un proceso sanador del sufrimiento del duelo.

Un buen consejo de nuestra experta en tanatología, es escribir una carta a nuestros seres queridos fallecidos, mediante la cual expresemos aquellos sentimientos que nos generan responsabilidad o sobre circunstancias que no pudimos hablar por falta de tiempo, también evocar los momentos significativos que en vida pudimos compartir. Según testimonios, este es un ejercicio sanador muy propicio durante el proceso de duelo. Agradecidos por las enseñanzas de estas cápsulas de reflexión que auguran interesantes temas para reflexionar, en Memorial San Ángel, estamos contigo hasta el final.

Imagen: Naassom Azevedo, Unsplash.

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