Memorial San Angel

La morgue, antesala de la eternidad.

“Había luz, ahora hay tinieblas. Yo estaba aquí hace un instante. ¡Ahora me voy hacia allí! ¿Hacia dónde? Sintió escalofríos, se le paró la respiración. Oía sólo los latidos de su corazón”

León Tolstoi. La muerte de Iván Ilich, 1886.

Carlos abre la puerta y enciende las luces del espacio frío y cuadriculado por los mosaicos cerámicos. Se acerca a una de las puertas de acero inoxidable y tira de ella para descubrir el cuerpo desnudo de una mujer que yace en la placa metálica. La observa con compasión y aunque nunca se ha acostumbrado a ese primer impacto que le causa ver a una persona sin vida, se pregunta: ¿Quién es? ¿Qué le habrá pasado? ¿Tenía familia?…Él es un médico forense y trabaja en ese lugar que causa escalofríos tan solo al pronunciarlo: la morgue.

La palabra que viene del francés antiguo morguer que significa: para mirar solamente. Hayamos estado presentes en ella para identificar a un ser querido o por la cultura audiovisual que consumimos, la morgue nos parece familiar. Aquel espacio destinado a almacenar cuerpos de personas fallecidas que aguardan para ser identificados o estudiados en autopsias para después ser destinados a su sepultura, conocido también como cuarto frío mortuorio, ahí donde los cuerpos se mantienen refrigerados para retrasar su descomposición.

La palabra que viene del francés antiguo morguer que significa: para mirar solamente. Hayamos estado presentes en ella para identificar a un ser querido o por la cultura audiovisual que consumimos, la morgue nos parece familiar. Clic para tuitear

El origen de la morgue se dio en París, era el sitio dentro de la cárcel donde los prisioneros nuevos eran llevados para ser reconocidos por las autoridades de la prisión. Con el tiempo, ese procedimiento de identificación se extendió a la posibilidad de reconocer a las muchas personas que morían a diario en las calles parisinas, ya fuera por enfermedad, suicidio, ahogadas en el río Sena o por causa de crímenes y eran almacenados en los sótanos de la comisaría de policía.

La primera morgue de la historia estaba ubicada en una antigua fortaleza de la ciudad llamada: Grand Châtelet, donde permanecían los cadáveres desconocidos y en proceso de descomposición; poco después se habilitó un espacio de exhibición por el cual desfilaban las personas que debían reconocer a los fallecidos. Las crónicas del siglo XIX, describen cómo los cadáveres eran expuestos sobre camas de mármol a la vista del público, detrás de una ventada de cristal y pronto se convirtió en un desfile de multitudes, incluso niños, que llegaban sólo para mirar, como si aquella exposición macabra fuera un espectáculo.

La morgue de París S.XIX. Foto: Wikipedia.

El exceso de morbosidad de los visitantes, las condiciones insalubres y carentes de higiene resultaron un peligro para la ciudad, la antigua morgue fue demolida durante en imperio de Napoleón Bonaparte y se construyó otro edificio con el mismo fin que fue remodelado en los siguientes años. Se restringió el acceso de las personas y se vinculó a lo que actualmente se conoce como prácticas de investigación criminal o medicina forense. Esta nueva morgue tenía un cuarto de autopsia, laboratorio, un manejo sistemático de información policiaca y archivo de datos.

La morgue como institución es uno de los más importantes legados culturales de Francia al mundo, pronto se instalaron espacios de este tipo en varios países, por la importancia que tiene para el conocimiento de las causas de muerte no registradas por la medicina. En nuestros días, las morgues se encuentran en los hospitales, universidades y oficinas de policía. No son espacios lúgubres y terroríficos como se difunde a veces en películas o programas de televisión, es un espacio estrictamente higiénico y de investigación.

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La morgue debe estar habilitada con refrigeradores donde los cuerpos sean mantenidos entre los 2 y 4 grados centígrados, normalmente utilizados para permanecer por varias semanas, pero esto no impide la descomposición, aunque continúa de forma más lenta. En estos casos, se espera que los familiares recuperen pronto estos cuerpos para realizar sus funerales. Los cuerpos cuya investigación se ha prolongado, requieren mantenimiento de entre -10 y -50 grados centígrados y la descomposición es muy reducida. Después de un tiempo determinado por la ley, los cuerpos de personas desconocidas deberán ser catalogados, guardados en bolsas por separado y sepultados en las fosas comunes de los cementerios.

Una serie de personas trabajan en la morgue, pero principalmente está a cargo de los médicos forenses, que son personas especializadas de gran importancia para la ciencia. Estas personas se encargan de aplicar conocimientos médicos, biológicos y criminalísticos necesarios para realizar una investigación sobre las causas de la muerte en casos inesperados como asesinados, accidentes o situaciones no registradas en la actividad hospitalaria.

Arturo Rivera, Ejercicio de la buena muerte, óleo y mixta sobre tela, 1999, colección Particular.

La medicina forense tiene una serie de procedimientos de investigación que se resuelven a través de minuciosos exámenes a los cadáveres y sus aportaciones son de gran importancia para resolver procesos judiciales, por eso la medicina forense también es conocida como medicina legal judicial. Estas personas trabajan directamente en los tribunales y son avalados por las leyes de los diversos países. La palabra forense proviene del latín foro o tribuna, debido a que es el espacio donde se realiza la exposición de evidencias para realizar el proceso legal.

A pesar de ser una profesión importante y necesaria, son pocas las personas que deciden estudiarla, debido a que tememos o evitamos la idea de la muerte; sin embargo, quienes trabajan en la morgue conocen a fondo el funcionamiento del cuerpo humano y su vulnerabilidad. La tecnología que utilizan en algunos países es avanzada con la que contribuyen a que se ejerza justicia. Los forenses tienen compasión por la muerte de las personas que estudian, pues con su trabajo ayudan a prevenir el crimen y a preservar la vida.

El México, el Instituto de Ciencias Forenses, INCIFO, conocido anteriormente como Servicio Médico Forense, SEMEFO, en sus dependencias ubicadas en todo el país son los encargados de la investigación forense y de acudir a las morgues de los hospitales para trasladar los cuerpos a las áreas profesionales de autopsias y hacer expeditas las investigaciones. Sin embargo, debido a los altos índices de criminalidad que se presentan en México en las últimas dos décadas, el INCIFO no ha podido resolver todos los casos y tristemente las morgues se encuentran saturadas de cuerpos sin estudiar o identificar.

El México, el Instituto de Ciencias Forenses, INCIFO, conocido anteriormente como Servicio Médico Forense, SEMEFO, en sus dependencias ubicadas en todo el país son los encargados de la investigación forense y de acudir a las… Clic para tuitear

Esta institución ha alertado a la sociedad sobre la importancia de prevenir las muertes violentas o inesperadas, lo cual es una tragedia para nuestro país. Se ha declarado una crisis forense debido a que se han acumulado más de 38 mil cuerpos que desbordan las morgues del país. Así también, existe insuficiente personal, refrigeradores, equipo de investigación y se presenta una reducción de los recursos económicos que el gobierno destina a esta institución.

Debido al común hallazgo de las llamadas fosas clandestinas producto de la desaparición forzadas de personas y el alto índice de asesinatos, el incifo ha tenido que buscar alternativas para resolver la capacidad de resolver los problemas de identificación de numerosos cuerpos en diversos estados del país, debido a que hay más cadáveres para estudiar que los que pueden almacenar en las morgues locales. El 2018, en el estado de Jalisco, la institución tomó como alternativa utilizar unidades de frigoríficos móviles en forma de contenedores de tráiler y almacenar unos 300 cuerpos de manera temporal para dar tiempo a completar el trabajo dentro de la morgue. Este conocido caso causó gran indignación y fue imposible completar el trabajo pues los cuerpos permanecieron dentro de los contenedores por meses en diversas locaciones y en avanzado estado de descomposición. Cabe recordar, que desde 2015, el gobierno ha restringido la incineración de cuerpos no identificados que deben ser resguardados, para dar tiempo a familiares a buscar a sus seres queridos desaparecidos, lo cual ha derivado en una complicada situación para la administración del INCIFO.

Jeffrey Silverthorne, Desconocido, 1973.

El trabajo diario en la fría morgue de Carlos, médico forense y de todos sus colegas, es extenuante y en condiciones precarias, desarrollan una sensibilidad especial que hace difícil alejarse de las emociones pues realizan un trabajo que trata de rescatar la parte humana que prevalece sobre la muerte, en esa peculiar labor de preparar los cadáveres para su destino final.

Desde nuestras diversas creencias, sabemos que la vida es sagrada, un regalo divino que debe preservarse hasta conseguir su propósito individual y que su ciclo sobre el mundo esta vinculado a la naturaleza; por ello cuando la vida se interrumpe de manera violenta se genera un caos y un gran dolor para la humanidad. Debemos reflexionar sobre la forma de colaborar como sociedad para construir un mundo sin violencia y buscar eliminarla desde la educación, la justicia y la espiritualidad. En el deseo de conseguirlo, te recordamos que en Memorial San Ángel, estamos contigo hasta el final.

Imagen: Andrea Mantegna, Lamentación sobre Cristo muerto, tempera sobre tela, 1483, colección Pinacoteca de Brera.

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