Memorial San Angel

Abrazos en tiempos de Covid19.

Pero mira, Luisa, me dijeron mis compañeras, si alguna vez sientes que los pecados te doblan las piernas y te vacían el estómago, vete al campo, lejos de la gente; busca un árbol frondoso, abrázate a él y dile todo lo que quieras. Pero sólo cuando ya no aguantes, Luisa, pues eso sólo se puede hacer una vez.

Elena Garro, El árbol o fragmento de un diario, 1958.

El pintor Juan Genovés, fue famoso por su activismo en favor de la unificación de los ciudadanos españoles de diversas ideologías. Después de la muerte del presidente dictador Francisco Franco, anhelaba la paz de su país. Así pintó un cuadro con la idea de la reconciliación y su concepto de la verdadera democracia representada en el abrazo de una multitud de personas. La idea le vino cuando vio a un grupo de niños que se abrazaban a la salida del colegio y esa emotiva expresión lo inspiró. Genovés, también llamado el pintor de los abrazos, murió de causas naturales en mayo de 2020. 


En efecto, el abrazo es una expresión humana que motiva los más elevados pensamientos; incluso existe un día mundial  del abrazo, para celebrar esta señal de cariño. Se le atribuye  Kevin Zaborney, un pastor del estado de Michigan, Estados Unidos; que atendía a jóvenes delincuentes y pensaba que los ambientes violentos, la falta de empatía y amor por el prójimo, habían llevado a muchos jóvenes al crimen. También le preocupaban las pocas muestras de afecto que las personas realizan en público, incluso entre familias. Así se le ocurrió establecer un día para abrazar y su comunidad lo compartió. Quedó establecido en un calendario de los Estados Unidos por primera vez el 21 de enero de 1986 y pronto se popularizó y extendió al mundo entero y actualmente tiene su propio sitio en internet: http://www.nationalhuggingday.com

Kevin Zaborney al centro de la multitud. Foto: nationalhuggingday.com

La iniciativa de Zaborney no fue sólo una moda pasajera, los médicos afirman que los beneficios  del abrazo son infinitos para la salud  y comprobados científicamente; por ejemplo, fortalece el sistema inmunológico porque incrementa la producción de glóbulos blancos que ayudan a combatir infecciones y enfermedades. Los abrazos regulan la presión arterial al producir la hormona de la oxitocina, que da la sensación de placer corporal y por causa del abrazo el cerebro también produce la serotonina que influye en el estado de ánimo y genera felicidad. 

Los abrazos regulan la presión arterial al producir la hormona de la oxitocina, que da la sensación de placer corporal y también produce la serotonina que influye en el estado de ánimo y genera felicidad.  Clic para tuitear


Abrazar es un acto voluntario, de grandes beneficios físicos y emocionales, pero la pandemia de Covid19 que ha obligado a mantener la distancia física  con el fin de evitar los contagios, nos ha puesto en una situación muy difícil, porque al privarnos de este necesario acto que creíamos cotidiano, también desarrollamos sentimientos y emociones dañinas para nuestro organismo. Nuestra calma y bienestar se han visto vulnerados ante la ausencia de contacto humano y nos ha orillado a una prolongada soledad. 

Algunos expertos en salud mental, han sugerido la posibilidad de dar y recibir abrazos en tiempos del Covid19. Cuando nos preguntamos qué es lo que más extrañamos hacer durante el confinamiento social, algunas personas responden que anhelan tener reuniones familiares y los estudiantes desean regresar a las aulas; pero la mayoría de las personas coincide en que quiere volver a abrazar a sus seres queridos.

Cuando nos preguntamos qué es lo que más extrañamos hacer durante el confinamiento social, la mayoría de las personas coincide en que quiere volver a abrazar a sus seres queridos. Clic para tuitear

Una mujer en Canadá, alejada de su madre por meses,  extrañaba mucho abrazarla pero al ser una persona mayor, la ponía en grave riesgo, así que inventó “el guante de abrazo”, que consiste en una enorme capa de plástico colgada de una cuerda como un tendedero y al que colocaron cuatro mangas del mismo plástico a la altura de las dos mujeres. Así, el pasado Día de la Madre pudieron abrazarse y las dos mujeres estuvieron felices con la experiencia. Este ingenioso invento de los protectores de plástico fue reproducido por muchos abuelos y abuelas, alrededor del mundo.  

Los expertos en salud mental y medicina que han explorado las posibilidades de abrazar en medio de la pandemia sugieren métodos que deben tomarse con reservas y criterio que nunca podrán sustituir a la experiencia espontánea de abrazar. Los primero es recordar que los contagios del virus ocurren por la inhalación de gotas de saliva de una persona infectada, que se esparcen por la tos o estornudos, de manera que para disponerse a abrazar lo primero es asegurarse de que se lleva máscara o cubrebocas colocado correctamente. Lo segundo es asegurarse que las personas que se van a abrazar no presentan síntomas de infección respiratoria y entonces se puede proceder. Los abrazos deben ser breves, voltear las caras a lados opuestos de manera que no queden frente a frente, evitar el contacto entre las manos y siempre lavarlas posteriormente. Se sugiere que es mejor hacerlo en lugares abiertos o al aire libre y evitar hablar durante el contacto.

Ilustración de Eleni Kalorkoti, The New York Times.

El riesgo de contagio, según los expertos, es bajo, pero existe y lo más seguro es  mantener la sana distancia. En el futuro, los abrazos deberán limitarse a las personas cercanas, a los seres queridos y habrá que consultar a las personas si desean ser abrazadas. En culturas como la mexicana, es un gran reto evitar abrazar a todas las personas que conocemos. Algunas tradiciones indican que abrazar a  un árbol es benéfico porque se experimeta una sensación liberadora y el contacto con la naturaleza nos conecta con el sentido de la vida.  Abrazar es un acto voluntario que surge del propio impulso, es algo que se quiere y no se abraza lo que no se quiere. 

En Memorial San Ángel, entendemos que privarse de abrazar es un acto de responsabilidad social y hasta sacrificio emocional para cuidar a las demás personas. Sugerimos hacer expresiones de afecto y amor por escrito, por mensaje virtual o por carta a nuestros seres queridos en la distancia, les podemos decir cuánto les extrañamos y esperamos con avidez el momento de volver a abrazar. Por lo pronto, te enviamos abrazos virtuales  porque estamos contigo hasta el final.

Imagen: Juan Genovés. El abrazo, 1976, acrílico sobre tela, colección Museo Reina Sofía.

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