Memorial San Angel

La exhumación y sus motivos.

¡Y bien! aquí estás ya…sobre la plancha donde el gran horizonte de la ciencia la extensión de sus límites ensancha.

Manuel Acuña, Ante un cadáver, fragmentado.

Al morir, según la mayoría de las creencias religiosas del mundo, el cuerpo de la persona fallecida debe recibir sepultura digna que permita a su alma el eterno descanso. Según el diccionario; exhumar es desenterrar un cadáver o restos humanos y sacarlos a la luz. Es el proceso mediante el cual, al excavar se extrae un cuerpo ya enterrado. 

A lo largo de la historia, a causa de las epidemias, guerras y desastres naturales, la muerte siempre cercana y el aumento de la población de personas fallecidas, hizo que los cementerios o panteones fueran insuficientes para albergar una gran cantidad de sepulturas, por ello se inventó la ley de exhumaciones que existe desde la Edad Media en Europa. Los cuerpos se exhumaban, cuando se encontraban convertidos en esqueletos y se reubicaban en columbarios o nichos que inauguraban nuevos cementerios por fuera de las ciudades. Otras veces, los esqueletos de personas desconocidas, se dejaban en el fondo de las tumbas y encima se colocaban otros difuntos que requerían de prontas sepulturas. 

La muerte siempre cercana y el aumento de la población de personas fallecidas, hizo que los cementerios o panteones fueran insuficientes para albergar una gran cantidad de sepulturas, por ello se inventó la ley de exhumaciones que… Clic para tuitear

También se sabe que las personas eran sepultadas dos veces, en la primera no se sellaba la tumba hasta comprobar que no habían sido enterradas vivas, dado que la medicina de la época no podía comprobar la muerte cerebral o por paro cardio respiratorio.

En México, por herencia de la cultura europea, se creó la Ley de Panteones, adscrita a la Ley General de Salud desde 1857. De estas leyes se deriva la Ley de Perpetuidad, la cual indica que la familia adquiere los derechos de mantener a un ser querido por siempre en su sepultura, mediante un pago de derechos y de no hacerlo, la misma ley indica que los restos serán exhumados al pasar 6 años, mediante permisos legales y protocolos sanitarios. Sin embargo, la exhumación para acatar la ley de perpetuidad, es solo uno de los motivos para llevarla a cabo, existen también motivos históricos, legales, científicos, políticos e incluso ilícitos, que se resuelven con la información que solo los muertos pueden dar.

En México, por herencia de la cultura europea, se creó la Ley de Panteones, adscrita a la Ley General de Salud desde 1857. De estas leyes se deriva la Ley de Perpetuidad. Clic para tuitear

Comencemos con los motivos históricos para llevar a cabo una exhumación, mencionamos algunos ejemplos. Recordemos los descubrimientos arqueológicos que tuvieron lugar en Egipto cuando se encontraron momias sepultadas en complejos sepulcros, es decir, cuerpos conservados mediante una especializado tratamiento de cadáveres. Algunos datan de más de 7 mil años y dieron a los investigadores información de cómo vivía aquella sociedad. Los descubrimientos en Egipto iniciados durante las campañas militares de Napoleón Bonaparte, a principios del siglo XIX, desataron una febril actividad arqueológica por todo el mundo y coincide con el desarrollo del método científico.

Desde el siglo XV en Europa, se practicaban las exhumaciones por razones científicas, es decir, con el fin de conocer el funcionamiento del cuerpo humano, ya que la ley  prohibía la profanación de tumbas, muchas extracciones de cuerpos se realizaban de manera clandestina y sólo se permitía estudiar  cuerpos de indigentes, condenados a muerte o aquellos que no eran reclamados por parientes. Es conocido el avance científico que se registró gracias a la actividad de la disección de cadáveres que contribuyó a la especialidad de la medicina forense, una ciencia que ayuda a la ley a investigar los casos de homicidio o las diversas causas de muerte y también al arte, pues los pintores adquirieron conocimientos de anatomía humana gracias a las disecciones. 

Desde el siglo XV en Europa, se practicaban las exhumaciones por razones científicas, es decir, con el fin de conocer el funcionamiento del cuerpo humano, ya que la ley  prohibía la profanación de tumbas. Clic para tuitear

En el estado de Guanajuato, México, se dio un fenómeno peculiar de momificación. Hacia el año de 1853, a causa de la construcción del panteón municipal de aquella ciudad, hubo que reubicar a varios difuntos de antiguos panteones saturados y liberar las tumbas que se encontraban junto a las iglesias. Durante la exhumación, se descubrió que la mayoría de los cuerpos se encontraban en una situación asombrosa y fueron acumulados en un área del panteón para su exhibición. Eran cuerpos sin parientes conocidos. Los cuerpos fueron sepultados sin embalsamar y estaban conservados por las características del suelo, con el aislamiento de la intemperie, sin intercambio de microorganismos, ausencia de oxígeno y humedad que causaron la momificación. En el año de 1969, se inauguró el Museo de las Momias de Guanajuato, donde se reubicaron aquellos difuntos y es uno de los más atractivos del país, además contribuye con 35 millones de pesos anuales al estado y recibe más de 790 mil visitantes al año. (Véase en: http://www.momiasdeguanajuato.gob.mx/coleccion.html).

En México, en 1947 fue muy destacada la noticia del descubrimiento del esqueleto de una mujer en Tepexpan, Estado de México. La forma como fue encontrada la mujer al lado de los restos de un mamut,  contó a los arqueólogos la historia de una feroz cacería donde aquella desafortunada, quedaría aplastada bajo el lodo en la lucha contra la bestia, aquellos acontecimientos ocurrieron hace 10 mil años. La mujer de Tepexpan, fue el testimonio de la existencia de una civilización milenaria de gran riqueza que se desarrolló en México. 

Los motivos históricos de la exhumación, se vinculan a los impulsos políticos; como es el caso de la historia del descubrimiento de los restos de Hernán Cortés; un personaje ominoso para la historia de México que supuestamente murió en España en 1547 y era desconocido el lugar de su sepulcro. En 1946, con base en documentos históricos, se descubrió el lugar de su tumba dentro en el antiguo Hospital de Jesús en la Ciudad de México, donde se afirmó que se encontraban los huesos del conquistador en una urna funeraria escondida. Fue una época de reivindicaciones históricas, se llamaba la unidad nacional y que sólo los testimonios reales podían legitimar. La autenticidad de los restos de Cortés causó una gran polémica y se llamó para su verificación a una experta arqueóloga, la Mtra. Eulalia Guzmán, por cierto, una interesante mujer que se abrió camino en ámbitos profesionales y de opinión pública, restringidos para las mujeres de su época, pero eso es otra historia. 

Los motivos históricos de la exhumación, se vinculan a los impulsos políticos; como es el caso de la historia del descubrimiento de los restos de Hernán Cortés; un personaje ominoso para la historia de México. Clic para tuitear

El veredicto fue; además de confirmar que se trataba de la osamenta de Cortés, un estudio médico afirmó que por las características de los huesos, el conquistador había sufrido la enfermedad de la sífilis y fue él quien trajo esa terrible bacteria a México. Por ello, el muralista Diego Rivera, pintó a Cortés en los muros de Palacio Nacional, caricaturizado, con la piel verde y el cuerpo deformado conforme a los síntomas de la sífilis. Pero todo se puso en duda, porque las pruebas científicas con las que contaba la Mtra. Guzmán eran especulativas y obedecieron al interés político de denigrar la figura del conquistador de México.

Diego Rivera, El desembarco de los españoles, 1951, Mural, Palacio Nacional de México.

Fue por la misma época, a mediados del siglo XX que se descubrió la prueba científica que podía confirmar la antigüedad de los vestigios arqueológicos; el radiocarbono o prueba de carbono 14 que es contundente y puede determinar la edad de una osamenta hasta 50 mil años. Pero fue hacia finales del siglo XX que comenzó a utilizarse la prueba de adn (ácido desoxirribonucleico) que consiste en examinar el genoma de una persona mediante la toma de una muestra de componentes específicos. Ha sido muy efectiva para conocer información sobre la genealogía familiar. 

Fue por la misma época, a mediados del siglo XX que se descubrió la prueba científica que podía confirmar la antigüedad de los vestigios arqueológicos; el radiocarbono o prueba de carbono 14 que es contundente y puede determinar la edad de una osamenta hasta 50 mil años. Pero fue hacia finales del siglo XX que comenzó a utilizarse la prueba de ADN (ácido desoxirribonucleico) que consiste en examinar el genoma de una persona mediante la toma de una muestra de componentes específicos. Ha sido muy efectiva para conocer información sobre la genealogía familiar.

Fue hacia finales del siglo XX que comenzó a utilizarse la prueba de ADN (ácido desoxirribonucleico) que consiste en examinar el genoma de una persona mediante la toma de una muestra de componentes específicos. Clic para tuitear

Otra interesante historia de exhumación por intereses políticos, fue la que ocurrió durante el Bicentenario de la Independencia de México en 2010. Desde el gobierno, se motivó el traslado de los restos de los héroes nacionales desde su descuidado sepulcro dentro de la Columna de la Independencia, hacia un laboratorio de antropología física, es decir, con especialistas que podrían restaurar las osamentas de los libertadores. Se descubrió que eran 14 individuos sepultados en diferentes urnas funerarias y se conoció su posible morfología, sus hábitos de vida y enfermedades. Todo cobró un gran interés, con la excepción de que no se podía confirmar que en efecto fueran los héroes, porque sobrevivían pocos familiares que permitieran hacer pruebas de ADN y solo quedaba la creencia de que se trataba de los insurgentes, por la documentación sobre sus sepulcros.

Análisis de las urnas funerarias de los héroes de los héroes de la Independencia de México, INAH 2010.

Las razones políticas de la exhumación son un recurso para legitimar la historia y al mismo tiempo ofrecen una gran oportunidad de estudiarla con seriedad. Desde hace varios años, diversas organizaciones sociales y políticas, han sugerido al gobierno de México recuperar los restos del presidente Porfirio Díaz que se encuentran en un cementerio de París; ciudad en la que el antiguo presidente murió en 1915, tras su exilio y derrota durante el estallido de la Revolución Mexicana en 1911. 

Tumba de Porfirio Díaz, Cementerio de Montparnasse, París, Francia. Fotografía: C’est moi.

El General Porfirio Díaz, también llamado “el héroe del 2 de abril de 1867”, debilitó al ejército invasor francés durante el sitio de Puebla. Fue presidente de México desde 1870 y durante su mandato de 35 años, alteró los comicios electorales constitucionales, para declararse siempre triunfador. Consolidó una dictadura sobre la base de un sistema de trabajo masivo esclavizado, como fuerza productiva, agrícola e industrial. Concentró la riqueza en un grupo reducido de empresarios y políticos. Su mayor logro, fue tender modernas vías de ferrocarril y flotas marítimas por todo el país para acelerar el comercio y con ello benefició a la economía y posicionó a México como una potencia mundial. Pues bien, se considera que los restos de Porfiro Díaz deberían reposar en su país natal y además, la ley de perpetuidad del cementerio parisino está por terminar, ya que la viuda del expresidente la pagó por 99 años y esta vence en 2020. El tema está aún pendiente. Es una exhumaciòn que sin haberse realizado, ya desata diatribas y pasiones.

El cerrar el ciclo de la vida con un digno funeral y una tumba es una necesidad fundamental de todas las personas, porque es la resignación ante la muerte definitiva, sin ese conocimiento queda la cruel incertidumbre como un vacío,… Clic para tuitear

Sin embargo, la exhumación por razones políticas es un recurso legítimo para saber dónde reposan los restos de personas que fallecieron sin que sus familiares tuvieran noticias de sus decesos ni de sus sepulcros. Es el caso reciente de la exhumación de los restos que ocupan las fosas clandestinas que tristemente se encuentran por varios puntos de nuestro país y que dan cuenta de personas desaparecidas cuyos familiares siguen reclamando. Son historias lamentables, en las que principalmente mujeres, buscan desesperadamente saber qué pasó con sus familiares de los que no saben si murieron, cómo murieron y de ser así no han podido darles digna sepultura. El cerrar el ciclo de la vida con un digno funeral y una tumba es una necesidad fundamental de todas las personas, porque es la resignación ante la muerte definitiva, sin ese conocimiento queda la cruel incertidumbre como un vacío, como algo inconcluso.

Ai Wei Wei, Retratos de LEGO, Caso Ayotzinapa, c.2019. Fotografía: Melisa Génesis.

La exhumación en México, tiene principios legales y deben especificarse los motivos para realizarla. Si son de carácter científico para estudios médicos, de carácter legal para investigaciones forenses y para investigaciones de ADN. También deben realizarse trámites en caso de ser exhumaciones para trasladarse a otros cementerios y deben contactarse con los familiares en caso de finiquito de la perpetuidad. Todos estos trámites se realizan en las oficinas de los panteones y tienen cuotas de honorarios que varían según el caso. Siempre se especifica que todo lo relativo a exhumaciones se realiza con gran respeto y dignidad por la persona fallecida. (Véase en: https://mexico.justia.com/federales/leyes/ley-general-de-salud/titulo-decimo-cuarto/capitulo-v/).

En Memorial San Ángel, tenemos el la actitud de fomentar la previsión que significa evitar dificultades a lo largo de la vida, regalar tranquilidad a nuestros seres queridos en momentos de incertidumbre y llegar al final en un ambiente de paz. Sabemos que los temas polémicos como el actual y otros que hemos compartido anteriormente, ayudan a pensar para tomar las mejores decisiones, por eso te recordamos que estamos contigo hasta el final.

Imagen: Rembrandt Van Rijn, La lección de anatomía del Dr. Tulp, 1632, Óleo sobre tela, Col. Museo Mauritshuis.

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